domingo, 30 de agosto de 2020

¡Vuelve la emisora Tutmonda Radio!

Estimados amigos

Nos complace anunciar que la emisora online Tutmonda Radio ha vuelto a salir al aire, desde otro servidor.


Aunque el proyecto inició originalmente como un programa de radio, el cual se puede escuchar aun, via streaming, a través de la emisora web Humano Derecho Radio, el espacio de una hora nos estaba quedando corto.

Un promedio de ocho canciones por programa no eran suficientes para cumplir con nuestro objetivo principal: fomentar la #tolerancia y la #diversidad cultural a través de la música.

Por ello decidimos crear un canal que ofreciera, durante 24 horas al día, los siete días de la semana, una selección bien nutrida y variopinta de #música continua, incluyendo piezas nunca colocadas en nuestro espacio radial por cuestiones de tiempo.

Quién sintonice nuestra señal cibernética podrá oir grabaciones provenientes de los cinco continentes, no sólo dentro del campo de la fusión étnica, sino también en géneros los cuáles, sin ser folklóricos, son representativos de una escena local, como es el caso del #reggae de Jamaica o el #techno de ciudades como Detroit, además de #rock cantado en diversos idiomas.

Seguiremos trabajando con Humano Derecho, así como otras emisoras interesadas en re-transmitir nuestro podcast. Haz clic y escucha la emisora



viernes, 24 de julio de 2020

NUEVO ÁLBUM DEL ARPISTA Y MULTI-INSTRUMENTISTA VENEZOLANO ALEXIS ROSSELL

Hojas del Verano es el más reciente álbum del arpista venezolano Alexis Rossell, el cual acaba de salir en todas las plataformas musicales, y ha sido grabado en plena época de pandemia.
El disco contiene 11 piezas instrumentales totalmente nuevas, con el característico sonido folklórico contemporáneo de este músico, nacido en la ciudad de Coro en el año 1951.
La trayectoria de este instrumentista abarca ya más de cinco décadas. A los 12 años hizo su primera composición musical, titulada Horizontes. A finales de los ´60 gracias al evento Experiencia psicotomimética, organizado por el fallecido locutor Cappy Donzella, se interesó en la fusión con el rock.

Su debut discográfico, sin embargo, ocurrió en la década siguiente, con el lanzamiento de su ópera prima, Alexis Rossell y su Venezuela Joven, en 1977.

Rossell, además, ha compartido tarima con otras leyendas del rock y la fusión venezolana, incluyendo luminarias como Gerry Weil, Vytas Brenner, Resistencia o Témpano.

En 2015 participó en el homenaje al fallecido músico germano-venezolano Vytas Brenner, junto a músicos como Huáscar Barradas, Sergio Pérez y la agrupación Compasses

jueves, 12 de marzo de 2020

Especial: Tecno-pop, Guerra de Minitecas.




Tecno-pop fue una etiqueta usada en los ´80, tanto en España como Hispanoamérica, para referirse, genéricamente, a cierta música pop hecha con tecnología de punta. En ella entraron géneros como el high-NRG o el synth-pop, hijos de la música disco y el new wave respectivamente.


Esa etiqueta , utilizada años antes del nacimiento oficial del género techno en ciudades como Detroit, sirvió para definir a un tipo de música bailable difundido generalmente por las discotecas móviles, conocidas en Venezuela y Colombia como minitecas.


Para este especial, sin embargo, nos saldremos un poco de la norma, y colocaremos también un par de aproximaciones al pop electrónico de la época hechas por artistas provenientes del rock, así como incursiones hechas, a partir de estilos más agresivos, ya en los años ´90.


Sintoniza nuestra señal cibernética por www.humanoderecho.com en los siguientes *horarios* . Jueves: 3pm (Venezuela) 2pm (Colombia) 4pm (Argentina) 2pm (México) 7pm (Islas Canarias) 8pm (España) Repetición Sábado: 1pm (Venezuela) 12pm (Colombia) 2pm (Argentina) 1pm (Chile) 12pm (México) 5pm (Islas Canarias) 6pm (España)


#TutmondaRadio #NewWave #SynthPop #ItaloDisco #TechnoPop #Minitecas #Venezuela #España #Chile #Argentina #Colombia

miércoles, 11 de marzo de 2020

Teatros Automáticos: reinterpretando la imagen.




La agrupación caraqueña presentó el primer montaje de su ciclo, Residuos Visuales, en los cuáles música y cine de vanguardia se fusionan con otras artes. Tutmonda Radio estuvo allí el pasado 22 de febrero. 


fotos: Sainma Rada (Escombros Sonoros)



Teníamos muy buenas expectativas acerca de este evento.  Previamente, habíamos presenciado dos montajes del colectivo Teatros Automáticos, en los cuáles se sintetizaban elementos de distintas artes, siempre con el predominio de la música experimental.


Para esta ocasión, la agrupación trabajaría en alianza con la sala de proyección Cine Celarg 3, caracterizada por proyectar películas extranjeras - o de autor - poco convencionales. Todo esto resultaba atractivo para un medio como el nuestro, promotor no sólo de la música, sino también de la diversidad cultural.


Es importante recalcar que si bien, Teatros Automáticos se ha centrado desde el año pasado en el ciclo Escombros Sonoros, sus comienzos están ligados a intervenciones sonoras sobre clásicos del 7mo arte. En aquéllos espectáculos alternativos de sus comienzos fusionaron el performance y la improvisación musical con proyecciones cinematográficas. De alguna manera, esta nueva experiencia titulada Residuos Visuales retomaba los orígenes de esta agrupación artística.



Lo primero que notamos al comenzar la presentación es que no sólo veríamos películas (o fragmentos de las mismas) complementadas con la espontaneidad de un jamming sonoro. Se agregaron, como ya es costumbre, componentes extra como la poesía o el arte corporal.  



Adicionalmente, los espectadores tuvieron que integrarse, quisieran o no, a un montaje escénico en el cual se rompió la barrera entre artistas y audiencia, jugando no sólo con la imagen y el sonido, sino también con la oscuridad y el silencio.




Respecto al público, era inevitable pensar en las características del mismo: gente muy variopinta, de distintas tendencias y distintas edades. Particularmente llamó la atención un poco la asistencia de adultos mayores, asiduos, seguramente, a visualizar filmes de Kubrick o de Buñuel, pero ajenos a la música y a otras artes de vanguardia. Una audiencia que se salía un poco de su zona de confort,  junto a músicos, actores o bailarinas que también se salían de su zona de confort.


Al comienzo vimos imágenes manipuladas de la película Psycho (Psicósis) de Alfred Hitchcock, mientras escuchábamos un cristalino arpegio de guitarra, ejecutado en vivo. Fuimos recibidos por mujeres cubiertas de tela hasta el rostro, ubicadas estratégicamente en diversos puntos de la sala, la cual, a oscuras, las hacía ver espectrales.  Sus voces, que parecían provenir de ultratumba, recitaban poemas improvisados (inspirados en la argentina Alejandra Pizarnik). Mientras tanto, alguien danzaba frente a la pantalla.



No estábamos ahí sólo para contemplar una pared con cuadros en movimiento. Nuestro rol, como espectadores, no era exactamente el de un público pasivo.


De Hitchcock pasamos a cineastas más exóticos, distantes tanto en lo geográfico como en lo temporal. Se mostraron fragmentos de cintas de Japón, Francia, la antigua Checoslovaquia y hasta Mauritania, editados y procesados, en una especie de “remix” audiovisual, los cuáles, para efectos del montaje, fueron definidos como “reapropiaciones”.  


Todas esas piezas, pertenecientes originalmente a cineastas como Godard, y a otros menos conocidos como Sissako, fueron adornadas con los ruidos eléctricos y los sonidos sintéticos generados por  audio-artistas como Ezequiel Pizzani, Alvaro Partidas, Zigmunt Cedinsky o Job Tajha.


Al aporte de estos artistas sonoros debemos añadir también la contribución de Cybele Peña (Corales), quien, con ayuda de sus teclas, aportó algo más de música en el sentido tradicional de la palabra, pisando, simultáneamente, terrenos tanto del pop como de la vanguardia sónica.


No podemos obviar la relevancia de un amplio equipo escénico, entre los cuáles podemos destacar a la artista Anahís Monges (quién no sólo hace performance, sino que es además responsable de la dirección general en varias de las piezas) y el actor Rafael Jiménez, cuyas capacidades histriónicas fácilmente pueden ser aprovechables para facetas como la música o el canto.


Destacable también la capacidad multidisciplinar dentro de un equipo multidisciplinar. Parte de los integrantes de esta agrupación artística no se encasillan en un rol específico, empezando por Zigmunt Cedinksy, quién, siendo cineasta, se involucra también en áreas como el sonido o la dramaturgia.



Lo mismo podemos decir de Alvaro Partidas, cuya faceta de artista audiovisual desconocíamos, y pudimos apreciar en su performance Todos estamos locos, basado en el filme nipón Una página de locura, del realizador Teinosuke Kinugasa. Incluso Cybele Peña, a quién ya nombramos, y conocemos muy bien como artista musical,  participa también como artista de performace y re-creadora audiovisual.


Esta reseña, no obstante, puede quedar injustamente incompleta si obviamos el aporte de otros miembros de Teatros Automáticos.  Saima Rada, Sofia Meléndez e Inés Pérez-Wilke también aportan lo suyo dentro del arte corporal. En cuanto al aspecto audiovisual, están las colaboraciones de Daniela Alfonsina, así como personalidades foráneas que integran también este colectivo, tales como Teo McQuinn (Argentina), Edmundo Reis (Brasil) y Eva Sinclair (EE.UU).


Tomando en cuenta que esta primera experiencia en el CELARG fue exitosa en cuánto convocatoria, esperamos vuelva a repetirse. Nosotros, como siempre, estaremos haciendo lo posible por divulgar información sobre cualquiera de las próximas presentaciones.



jueves, 13 de febrero de 2020

Especial Australia (Volumen Uno)


Hoy, en el "Día Mundial de la Radio", los invitamos a escuchar el primer especial sobre la escena musical australiana, en nuestro programa semanal. Un país que , tras meses de incendios forestales descontrolados, se recupera del impacto ambiental . Aprovecharemos de mostrar el legado musical de este país-continente, bastante trascendente dentro de la escena pop-rock mundial. abarcando desde grupos clásicos y masivos hasta artistas folk y músicos de orígen indígena. Sintoniza nuestra señal cibernética por www.humanoderecho.com en los siguientes *horarios* . Jueves: 3pm (Venezuela) 2pm (Colombia) 4pm (Argentina) 2pm (México) 7pm (Islas Canarias) 8pm (España) Repetición Sábado: 1pm (Venezuela) 12pm (Colombia) 2pm (Argentina) 1pm (Chile) 12pm (México) 7pm (Islas Canarias) 8pm (España) #TutmondaRadio #Australia #HardRock #WorldBeat #NewWave #Folk #Country #CulturaGlobal

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Escombros Sonoros: improvisación y disonancia.



Escombros Sonoros es un ciclo dedicado al performance y la música de vanguardia. Tutmonda estuvo en la tercera sesión de esta serie de eventos, caracterizada, como siempre, por la espontaneidad de sus propuestas.




Insolación (Zigmunt Cedinsky, 2019)


Algo interesante está ocurriendo en Caracas.




Todo empezó hace unos meses - o quizás unos cuantos años - cuando un grupo de artistas, liderados por el cineasta, y creador multifacético, Zigmunt Cedinsky, comenzaron a mezclar, en un solo evento, diversas manifestaciones culturales.


Así, empezaron a escenificarse montajes en los cuáles se fusionaron el arte corporal, la vanguardia sonora, la poesía y los recursos audiovisuales, siempre con un elemento común: la improvisación.


Heysell Leal/Job Tajha (Improvisación libre, 2019)
Escombros Sonoros deriva de Teatros Automáticos, colectivo de artes escénicas nacido a principios de siglo, que tiene, en su currículum, experiencias como las Intervenciones sonoras en 35 mm, las cuáles, tal como indica su nombre, se basan en la ejecución de música experimental en vivo, y de forma espontánea, sobre clásicos del 7mo arte.


El ciclo Escombros Sonoros es la propuesta más reciente de este colectivo artístico. Se enfoca más en la experiencia auditiva, aunque sigue conservando elementos como la danza o la lírica poética. Lo audiovisual pasa a segundo plano, y es usado sólo ocasionalmente.

Las primeras experiencias

El primer evento del ciclo Escombros Sonoros se llevó a cabo en agosto de este año, en un teatro de Parque Central. El cartel anunciaba ya lo que sería una constante en ediciones posteriores: la comunión de géneros como el blues y el jazz, caracterizados de por si por la espontaneidad, con cierta experimentación sónica vanguardista (y eléctrica), heredada de movimientos como el futurismo italiano o de músicos como John Cage.


Dos meses después, tras el éxito de la primera edición, se realizó un segundo encuentro, añadiéndose, en aquélla ocasión, ingredientes que se repetirían posteriormente, tales como la poesía y el performance.


Estos componentes escénicos se repetirían en la tercera entrega del ciclo, y prometen ser una constante en próximas presentaciones.



Adrián Arias Pomontty (Performance poética, 2019)
Escombros Sonoros 3

Para el tercer capítulo de la muestra, se escogió un sitio más grande, quizá algo controvertido en tiempos de polarización política, aunque perfecto como locación: el centro cultural Casino CCS, ubicado, tal como indica su nombre, en una antigua casa de apuestas y juegos de azar.  Nada queda de aquel ambiente relacionado con las ruletas o las máquinas traganíqueles, excepto, por supuesto, su estructura arquitectónica original.


Aunque la convocatoria estaba pautada para las 3 pm, no fue hasta más de una hora después en la que el acontecimiento realmente comenzó.



Adrián Arias Pomontty (Performance poética, 2019)
Su inicio se dio con tres montajes en la terraza del recinto, escenario que resultó tan insólito cómo interesante.


No pudimos evitar recordar algunos episodios de la historia del rock, como aquel célebre concierto de despedida de The Beatles en el tejado del edificio Apple Corps, cuando los cuatro de Liverpool (pese a lo melodiosas de sus canciones) vieron interrumpido su recital gracias a una intervención policial.


Pero Caracas es una ciudad muy bulliciosa. El ruido de las guitarras disonantes pasa desapercibido por culpa de factores como los vehículos automotores o el reggaetón de los buhoneros. Es una metrópolis tan ruidosa como el Detroit de Iggy Pop.


Fue precisamente sobre el tejado donde hubo mayor presencia de ingredientes escénicos. Elementos como los ductos de aire acondicionado, así como una inusitada rampa patinetera sirvieron de soporte para que Heysell Leal y Anahís Monges (artistas de danza y performance) hicieran movimientos corpóreos, en sintonía con las frecuencias auditivas.


Inicialmente sonaron dos guitarras, a cargo de Alvaro Partidas y Job Tahja, con frecuencias por un lado producto del azar, y por el otro, producto de un dominio consciente en el arte de hacer ruido. Más allá de alguna que otra variante, ese tipo de sonoridad, nacida cuando el punk redescubrió las vanguardias musicales del siglo XX, fue la que predominó en el resto de la velada.


Marek Jan Wesolowski (Improblues, 2019)
A ese cóctel de sonoridades eléctricas se unieron las secuencias y samples de Juan Ávila (Juan5Miedo) y el mismo Zigmunt Cedinsky, quienes incluyeron esos “beats” de una manera poco convencional, alejados de cualquier referencia a la electrónica de discoteca.


Fue precisamente Zigmunt Cedinsky, el organizador, quién cerró este primer acto, con un performance titulado Insolación, para el cual contó con la colaboración de Sainma Rada. Posteriormente Zigmunt intervendría en otra de las presentaciones.


Escenario 2: Tarima interna


El resto de la jornada transcurrió dentro de un espacio más cerrado, y se extendió hasta el anochecer. Inicialmente comenzó con dos propuestas más centradas en la poesía, y curiosamente, vinculadas con lo tecnológico y lo científico. Adrián Arias (Guachimán) recitó un poema llena de analogías cibernéticas y pensamientos sobre la materia. Su rostro, enmarcado dentro de un monitor de computadora, reforzaba su texto.


Giuliano Salvatore, por otra parte, mostró algo un poco más denso, más parecido a una conferencia sobre biología, respaldado por imágenes de células o micro organismos. Una charla que se dio mientras sonaban las notas disonantes de una guitarra electrificada.



Pablo García (Improjazz, 2019)
Posteriormente vino el momento del blues y del jazz. Marek  Wesolowski, conocido multi-instrumentista, acompañó la representación escénica de Rafael Jiménez. Entre ambos deconstruyeron el blues, sacándolo de sus escalas y acordes convencionales, reduciéndolo a gritos y sonidos eléctricos viscerales, obtenidos estos últimos gracias a una guitarra hawaiana distorsionada. Todo eso mientras Jiménez hacía gestos y movimientos corporales acordes a la experiencia sonora.


Pablo García, saxofonista de free-jazz, continuó con una improvisación acompañada del bajo de Job Thaja, quien ya había participado en dos de las propuestas anteriores, aunque como guitarrista. Sonó bastante experimental, como un cruce entre John Coltrane o el material más atípico de Jaco Pastorius. Una puesta en escena en la cual, a pesar del rudio, hubo también mucha técnica instrumental, muy en la onda del jazz de vanguardia.


La clausura estuvo a cargo de Juan5Miedo, quién se encargó de crear una atmósfera psicodélica, utilizando guitarra, sintetizador y algo de secuencias electrónicas. Con el apoyo de los visuales de LITH10, creó una verdadera burbuja sonora dentro de la cual sumergió al público asistente.

Rafael Jiménez (Improblues, 2019)

Próximos eventos


Tras tres convocatorias, Escombros Sonoros ha encontrado una recepción bastante positiva, y promete repetirse indefinidamente para 2020.  La última presentación de este año está pautada para el viernes 13 de diciembre, a las 4pm, en Casino CCS, y tiene un costo de 2$ (o su equivalente en moneda local).


Para quienes asistan por primera vez al recinto, pueden llegar hasta la avenida Urdaneta, a la altura de la Candelaria, y buscar el edificio que está frente al Banco Exterior. Quienes se movilicen a pie, pueden llegar fácilmente desde la estación del metro Parque Carabobo.





jueves, 14 de noviembre de 2019

60 años de Rock en el Zulia y en Venezuela toman el CEVAZ (Centro Venezolano Americano del Zulia)

Será una semana de conciertos, conversatorios, videos, documentales, películas y una exposición de afiches, fotos carátulas de discos e instrumentos

Una semana para conmemorar los 60 años del Rock en el Zulia y en Venezuela va a tener lugar del lunes 25 al sábado 30 de noviembre en el Centro Venezolano Americano del Zulia (CEVAZ) con conciertos, conversatorios, videos, documentales, películas y una exposición de afiches, fotos, carátulas de discos e instrumentos.


"60 años de Rock en el Zulia y en Venezuela. La música que llegó de Estados Unidos para quedarse" es el tìtulo de este evento que toma como fecha de partida el año 1959, cuando nació en Maracaibo el primer grupo de rock venezolano: Los Impala, por donde pasaron emblemáticas y conocidas figuras musicales como Edgar Alexander, Henry Stephen, Rudy Márquez y Francisco Belisario, entre otros.


El rock nace en EEUU en 1955 y poco a poco comenzaron a llegar a Venezuela los primeros éxitos de radio, discos y películas, pero en el Zulia esta información llegaba de primera mano por los hijos del personal estadounidense que trabajaba en la industria petrolera, que traían los discos más nuevos de rock and roll, mientras los clubs pasaban las películas del género con Elvis Presley, Bill Haley, Chuck Berry o Little Richard.

Ello generó un entusiasmo muy particular y nacieron una serie de grupos zulianos de rock como Los Impala, Los Flippers, Los Tempest, Los Blonder, Los Fedders y muchos más.

Desde entonces el rock se ha cultivado en Maracaibo y en el Zulia con agrupaciones que han marcado pauta como Los Hippies, La Gran Fogata, Leyenda, Cyam, Syriak, Violetas Negras, Decibel, Mermelada Bunch, TLX y muchas más, hasta llegar a Technicolor, que ganaron en Caracas el referencial Festival Nuevas Bandas del 2016.

Esta semana conmemorativa del rock zuliano comienza el lunes 25 con una de esas películas que se exhibieron en los clubs de las petroleras en los años 50: "The Girl Can´t Help It" (1956), de Frank Tashlin, traducida al español como "Tú Sabes lo que Quiero", y donde salen importantes exponentes del rock and roll como Fats Domino, Little Richard, Eddie Cochran y Gene Vincent, entre otros. Cabe señalar que este film impactó en su momento a jovencitos como John Lennon y Paul McCartney.

El martes 26 se van a pasar el documental "Maracaibo: Cuna del Rock Venezolano" (2018) de Angelvis Gotera y una serie de videos y video clips de grupos zulianos de rock y pop de todas las épocas.

El miércoles 27 comienza una serie de tres conversatorios para abordar el rock zuliano a lo largo de su historia con músicos protagonistas, locutores, productores e investigadores. El primero, abarcando el período 1959-1979, contará con Carlos Moreno, Juan Oropeza, Henry Mendt, Bob Bush,Carlos Acosta, Oscar García, Eddio Piña y Gregorio Montiel Cupello.

El jueves 28 se abarcará la etapa 1980-2000 con Gustavo Vílchez, Enrique Rincon Canaán, Claudio Dalia, Mauro Perez, Marco Antonio Machado, Orlando Ontiveros y Alonso Lizaraz. ACA COÑO

El viernes 29 se va a disertar sobre el rock zuliano en lo que va de siglo XXI con Oscar Quintero, Jose Aguirre, Ángel Chacín, Marlon Medina, Manuel Fernández, Heberto Añez y Leandro Angarita

Y el sábado 30 habrá un gran concierto con una serie de músicos protagonistas, repasando las canciones más representativas y recordadas de estos 60 años de rock zuliano, tales como "La Vi Parada Ahí", "Taxi", "La Guerra Cruel", "Yo Trataré de Ayudarte", "MIrador", "Rosalinda a las Tres" o "Autoengaño". 



Todas las actividades son de entrada libre y en el CEVAZ comenzando siempre a las 4:00 de la tarde.

 "60 años de Rock en el Zulia y en Venezuela. La música que llegó de Estados Unidos para quedarse" es una producción del CEVAZ, Enrique Rincon Canaán y .Gregorio Montiel Cupello,

Más información en www.cevaz.org