La coproducción entre Venezuela y México, que rinde tributo a la movida pop
rock del pujante Maracaibo al final de los 90s y la primera década del 2000,
estrena este mes de octubre en cartelera.
Caracas, Agosto 2026-. En la historia del cine venezolano existen pocos ejemplos de
películas de ficción hechas específicamente para el público juvenil. En ese nicho están
escasamente “Generación Halley” (1986), la popular “Salserín, la primera vez” (1997),
referencia de los años 90s, mucho más atrás, y más recientemente, “Yo y las Bestias” (2021).
Aunque hay mucho por hacer en la filmografía criolla, en ese público juvenil pensaba el
director zuliano José Ignacio Salaverría, cuando, en la década pasada, decidió rodar una
película que reflejara parte de la movida pop-rock underground que se daba en un pujante
Maracaibo cuando él estaba en sus 20s. Fue entonces cuando conoció bandas locales como
Santuario, Decibel, Doña Maldad, yendo de toque en toque y por supuesto, nutriéndose del
grunge y el nu metal a través de la señal de MTV y los mixtapes que intercambiaba con sus
amigos.
Así escribió una historia en la que los personajes llevan nombres de sus ídolos de la música:
Bruce Blanco, el protagonista –por Bruce Dickinson de Iron Maiden– el frontman de la extinta
Sad Face que busca revivir sus días de gloria planificando el regreso de la banda con Remy,
el hijo de uno de sus compañeros, junto a sus amigos Romina, Ricardo y Bob.
Bruce es interpretado por Jorge Luis Moreno, actor mexicano (El señor de los cielos,
Chespirito: Sin querer queriendo, Niñas mal) que se embarcó también en la producción del
proyecto, acompañado por actores zulianos: Ángel Chacín y Guaiker, también músicos, Juan
Mantilla, actor y dramaturgo, y la actriz Fefi Oliveira quien interpreta a la hija abandonada del
irresponsable Bruce. Y por la región centro occidental, los acompañan Jossette Vidal como
Asli y Willy Martin como Amadeus.
Para Salaverría era muy importante que aunque la trama reflejara los sueños de grandeza y
una industria con grandes ambiciones, la identidad regional se mantuviera en la película.
“Yo creía crear una meta realidad inspirada en como yo sentía que era la época y evocando
ese tiempo en el que el rock era todo para mí... es un homenaje a la adolescencia rota”, ha
dicho el director que antes de esta, incursionó en la ciencia ficción con la película La Jaula
(2017).
Como parte de esta atmósfera, “Esto no es Sad Face” incluye en su banda sonora temas
con licencia de la estadounidense Nada Surf, también de TLX, legendaria banda de
Maracaibo formada en 2004 y aún activa, de Jahkogba, otra exponente marabina, más
cercana al reggae, y de la icónica Zapato 3.
“Esto no es Sad Face” es distribuida por Circuito Gran Cine y tendrá funciones de estreno
en Caracas y Maracaibo con la presencia de Moreno, protagonista de la historia, el director
y parte de su elenco. La cinta estará en salas comerciales desde el 8 de octubre.
Se pueden seguir las noticias de la película a través de @rock.tv.2 en Instagram.
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