domingo, 14 de junio de 2026

ICONO: Black Russian (Letonia/USA, 1980)



Mediados de los años ´70. Tres músicos soviéticos (aunque no "rusos") escapan, en plena guerra fría, del otro lado del telón de acero.

Habían formado parte de una orquesta estatal, y de Singing Hearts, banda exitosa en su país de origen. La censura gubernamental era asfixiante. Ni siquiera el arte más apolítico podía escapar de sus garras.

En su afán de buscar nuevos horizontes, emigran a Estados Unidos, primero a Nueva York y posteriormente a Los Angeles. Luego de ejercer diversos oficios para ganarse el pan, logran, en la costa oeste, un contrato con Motown, quizá el sello más importante de la historia en lo que a música negra se refiere.


El resultado del contrato llega en 1980, y es el primer y único álbum de Black Russian, agrupación conformada por la vocalista Natasha Shneider, su hermano Vladimir, y su entonces esposo Serge Kapustin. Una joya infravalorada que no logró el éxito deseado, pero que hoy es apreciada por amantes del soul y el rock alternativo por igual.

Un vinilo influenciado por la música afroamericana de calidad (Dificil creer que sea tocada por judíos lituanos) con influencias cercanas al soft-rock de la época, con ciertos toques progresivos. Un sonido actual para la época que quizá se vio opacado por géneros de moda cómo el disco music o el new wave, pero que envejeció bien precisamente por no seguir esas modas.

Lo que más destaca es la voz de Natasha Shneider, una intérprete con bastante técnica y un rango vocal envidiable, que alcanzaría más notoriedad en los años ´90 gracias a la banda Eleven, junto a Jack Irons (Baterista de grupos cómo Red Hot Chili Peppers y Pearl Jam) además del músico chileno Alain Johannes, quién formó parte, junto a la vocalista, de grupos cómo Queens of Stone Age.

Fácil sería compararla con otras cantantes del mismo estilo, pero cabe agregar que aparte de la voz, Shneider (fallecida cáncer en 2007) era también una gran pianista y tecladista, con formación académica.

El tema que oyen en el reel es Mystified, lanzado en la época cómo sencillo promocional, aunque merecía ser más exitoso. Les fue mejor en las listas de países cómo Brasil.

lunes, 6 de abril de 2026

Madrid se convierte en el epicentro del intercambio musical entre España y Venezuela

 



El próximo 16 de mayo de 2026, el Autocine Madrid recibirá la primera edición del Huellas Music Fest. Este evento trasciende la nostalgia de la diáspora para proponer un diálogo real entre dos tradiciones musicales que han compartido códigos durante décadas.

El cartel destaca por una curaduría que conecta generaciones y estilos. Representando a España, agrupaciones como Seguridad Social, Modestia Aparte y Los Toreros Muertos traen consigo el legado del punk, el ska y el new wave que evolucionó hacia un pop rock con esencia latina. Estas bandas fueron influencias fundamentales para el bloque venezolano presente en el festival, especialmente para referentes del ska latino como Desorden Público y King Changó. Ambos proyectos surgieron de una escena alternativa que, al igual que la Movida Madrileña, se posicionó como la respuesta creativa al dominio del heavy metal en su época.

La evolución de este sonido continúa con propuestas más recientes. Viniloversus, con dos décadas de trayectoria, y los emergentes Bucle Lunar, representan la cara contemporánea de este movimiento. Aunque su sonido se inclina hacia el indie rock y texturas menos tropicales, mantienen la esencia de esa escena que ha mutado desde el new wave de los 80 hasta el indie actual. Es un estilo que rompe barreras sociales y generacionales: una música que, aunque a veces etiquetada como pija o sifrina por los sectores más rígidos del metal, termina conquistando a todos los públicos.

Uno de los puntos más relevantes de esta iniciativa es la internacionalización real de las bandas venezolanas. Mientras que agrupaciones consagradas suelen girar enfocadas principalmente en el público migrante, Huellas Music Fest apuesta por el intercambio de tarima con bandas españolas. Esto permite que el talento venezolano llegue a nuevos oídos y salga de la burbuja de la diáspora, integrándose en el circuito cultural europeo.

El festival no solo celebra el pasado, sino que valida la vigencia de una identidad musical en movimiento. Es una oportunidad única para ver cómo el ska, el rock y el indie sirven de puente entre dos territorios que siguen sonando al mismo ritmo.



jueves, 19 de marzo de 2026

Del Mediterráneo al Caribe: Un viaje de regreso con "Sursum Corda, Amore"

 ¿Qué nos impulsa a volver a las raíces cuando el mundo que conocimos ha cambiado? Hace una semana se estrenó en Venezuela la ópera prima del escritor y cineasta G. Galo, un documental íntimo que es, en esencia, una carta de amor y memoria.


La cinta registra el viaje de Galo junto a su abuela, quien llegó a Venezuela a finales de los años 50 y, seis décadas después, decidió reencontrarse con su tierra natal en Italia. Es un diálogo entre dos generaciones de migrantes: la Italia de posguerra que ella dejó atrás y la Venezuela actual que su nieto habita desde la distancia (residiendo fuera del país desde 2014).

Un legado que trasciende el tiempo
Aunque el proceso de finalización tomó años y su abuela no pudo ver el resultado final, la película inmortaliza ese verano de 2016 donde ambos recorrieron los paisajes que la vieron nacer. Es un retrato poético sobre el optimismo, la herencia vital y una pregunta que resuena en muchos hogares hoy: ante la crisis, ¿volverías a migrar?

Identidad en cada fibra

La comunidad italo-venezolana, con casi dos millones de personas, es columna vertebral de nuestra cultura. Esa hermandad nos une de la misma forma que lo hacen las raíces portuguesas o españolas. Lo vemos en nuestra cotidianidad y, por supuesto, en nuestra música; figuras como Yordano o Jorge Spiteri supieron amalgamar el pop y el Caribe con la esencia de la tierra de sus padres, creando un sonido que nos define.

¿Por qué ir al cine ESTA semana?

El cine nacional nos necesita. Por ley, las producciones venezolanas suelen permanecer solo dos semanas en cartelera a menos que la taquilla responda con fuerza.

Ir a ver "Sursum Corda, Amore" no es solo disfrutar de una gran historia; es un incentivo directo para que nuestra industria local siga creciendo. Apoyar estos lanzamientos es asegurar que nuestras propias crónicas sigan teniendo un lugar en la pantalla grande.

¿Dónde verla? Consulta la cartelera de Cines Unidos, Cinex y  salas independientes.

¡No dejes que se vaya de las salas sin verla!




martes, 10 de febrero de 2026

Inverosímil estrena "Fusión": Un viaje sonoro entre el rock de los 80 y la modernidad alternativa

 El pasado 8 de febrero, la escena musical de Caracas se dio cita en el local Chapis, ubicado en El Rosal, para ser testigos del nacimiento formal de una propuesta que promete dar de qué hablar. Inverosímil, el proyecto personal del músico y multiinstrumentista Alan González, presentó oficialmente su primer sencillo y videoclip titulado "Fusión".

La jornada no fue solo un lanzamiento técnico; fue una experiencia integral. Tras la proyección del videoclip, que fue recibido con entusiasmo y aplausos tanto por su factura visual como por la composición musical, el público disfrutó de un recital acústico de Alan González. El evento sumó matices con la participación, en calidad de invitado, del talentoso cantautor sanantoñero Abner Moniz, reforzando el espíritu de colaboración que define a este movimiento.

Una canción con "gancho" y nostalgia

Aunque la nota de prensa oficial describe el estilo de Inverosímil como una mezcla de grunge, shoegaze y pop, al escuchar "Fusión" es inevitable sentir una conexión directa con los clásicos del rock en español de los años 80. La canción tiene una esencia que recuerda a las grandes agrupaciones argentinas de esa época dorada, logrando un equilibrio perfecto entre la sofisticación y ese "gancho" comercial necesario para convertirse en un éxito. Es, en esencia, una pieza de esas que tras un par de escuchas se queda grabada en la memoria y termina siendo tarareada involuntariamente.

El sello de la Escuela de Artes de la UCV

Uno de los puntos más altos de este lanzamiento es la calidad del equipo detrás de la obra. Tanto en la grabación musical como en la realización del video destaca la participación de artistas vinculados a la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela. Este hecho no solo habla del alto nivel académico de la institución, sino de cómo el talento joven está aplicando una visión estética profunda a la música popular venezolana.

San Antonio de los Altos: Semillero inagotable de artistas

Resulta fascinante observar cómo San Antonio de los Altos, con apenas 100 mil habitantes, se mantiene como un verdadero "nido" de creadores. Históricamente, esta tierra nos ha brindado agrupaciones fundamentales como La Misma Gente o los primeros pasos de Aditus. Hoy, esa tradición continúa viva a través de una escena hermanada que sigue pariendo intérpretes y compositores de todos los estilos, con Inverosímil como uno de sus exponentes más frescos y ambiciosos.

El futuro de Inverosímil

Lo que nació como un proyecto unipersonal de estudio —donde Alan González graba varios instrumentos o cuenta con colaboraciones puntuales— tiene claras intenciones de evolucionar hacia una banda completa. Con este estreno, se cierra una etapa de difusión "boca a boca" para dar paso a una presencia formal en la industria.

La producción musical estuvo a cargo de Yiannberts Macías, quien realizó el mixing y masterización en su estudio personal en San Antonio de los Altos, logrando capturar esa atmósfera onírica y lúdica que caracteriza al proyecto.


                         

miércoles, 7 de enero de 2026

El regreso de Wag: El proyecto que cambió el pop prefabricado por el new wave


Atención nostálgicos : La banda Wag, exponente del new wave venezolano de de los ´80, regresa a los escenarios en mayo. Lo harán en México, país dónde lograron tener bastante éxito en su época, tal cómo sucedió también en Perú.
Su Line-Up incluye a cuatro de los cinco integrantes originales, descartando, en esta ocasión, a colaboradores habituales cómo Kike Arocha o Víctor Castillo.

Formados tras abandonar la "boyband" Los Chamos, la agrupación formó su nombre con las iniciales de sus integrantes (WInston, Wilberg, Walter, Argenis, Gustavo) quienes optaron por hacer un proyecto menos prefabricado, dónde los ejecutantes tocaran sus instrumentos y escribieran sus propias canciones.
Genéricamente catalogados cómo pop-rock o new wave, la banda llegó a incorporar influencias de estilos cómo el post-punk o el ska, con alguna aproximación temprana al punk-rock.
Si bien, su sonido llegó a ser del gusto de un público seguidor de grupos cómo Aditus o Témpano, el auge de agrupaciones más alternativas cómo Sentimiento Muerto, Desorden Público o Zapato 3, con quienes incluso llegaron a compartir tarima, hizo que la banda, al igual que otros músicos de la década, fuera perdiendo relevancia.
No obstante la mayoría de sus integrantes siguieron dedicándose a la música, tanto cómo intérpretes cómo productores, siendo quizá el más conocido Argenis Brito, exponente del electro-latino junto a Señor Coconut.
Un dato curioso: Wag no sólo editaron un álbum con Sonográfica. Previamente habían lanzado otro en México (bajo el sello Comrock) con un par de canciones que se repitieron en el siguiente lanzamiento.
Si vives en el país de los aztecas, viviste la época o estás descubriendo todo lo que se hizo antes de que nacieras, te recomendamos el evento.

Algo de los Wag ha sonado en nuestro podcast, de hecho lo colocamos en nuestro especial dedicado al New Wave Venezolano, el cual puedes escuchar por aquí> bit.ly/NewWaveBol 


     

TUTMONDA RECOMIENDA: Pacífica, Unidas por el Algoritmo.

 



Desde Buenos Aires, Argentina, aunque conectadas artísticamente con Nueva York, nos llega este dúo con un sonido nada vernáculo que puede ser de cualquier parte del mundo.
Formadas en plena pandemia gracias a las redes sociales, Pacífica (no confundir con la banda venezolana noventosa del mismo nombre) es la unión de la guitarrista Inés Adam y la bajista Martina Nintzel, quienes comparten además el rol de cantantes. Una estudiaba biología, la otra cinematografía; ninguna asistía a la misma universidad, pero internet se encargó de conectarlas gracias al amor mutuo que ambas sentían por la banda estadounidense The Strokes. En vivo se hacen acompañar por otros músicos.
Al principio versionaron canciones de ese grupo neoyorquino. Luego vinieron temas propios los cuales, gracias a sus melódicas voces, no recordaban tanto a Lou Reed ni a Iggy Pop, como puede suceder con Julian Casablancas. La base tampoco suena tan garagera; nos recuerda a ese sonido "indie" que si bien en los 2000 tuvo un auge que lo sacó del underground, parece no envejecer nunca.
Cuando salió el primer álbum de The Strokes, Inés tenía dos años y Martina no había nacido. Esa semilla sembrada hace 25 años por una banda catalogada en su momento como "los salvadores del rock" germinó más de dos décadas después, y sigue manteniendo con vida a un género que quizás hoy día no es escuchado tanto por los jóvenes como en su época de oro, pero aun se manifiesta con nuevas bandas de diversa tendencia.
Pero no todo tiene que ver con la banda de Nueva York. The Beatles, Radiohead, Alanis Morissette y hasta los escandinavos A-HA forman parte de sus influencias. Además, han compartido tarima con músicos como Kim Gordon (Sonic Youth) y St. Vincent.
En un país con tantas bandas "indie" como Argentina, inspiradas en agrupaciones anglosajonas pero con voces en español, ellas se han atrevido a cantar en inglés, contrariando la tradición del llamado "rock nacional".
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lunes, 22 de diciembre de 2025

Triunfo Regional: Maracay y Puerto Ordaz coronan en el Wacken Battle Fest


El pasado 20 de diciembre se dio en la capital, en las instalaciones del Caracas Music Hall, la final de la edición venezolana del Wacken Battle Fest, con representantes de distintas regiones de Venezuela.
Por segunda edición consecutiva Caracas, ciudad anfitriona, se ha quedado sin el título. El trofeo ahora se reparte entre dos ciudades, Maracay y Puerto Ordaz, ya que este año se decidió que cada país enviaría dos bandas a Perú, otorgando el máximo galardón a las bandas Visión Real y C.E.R.E.S.
Musicalmente ha quedado demostrada la amplitud de criterio de los jueces, que en lugar de premiar sonidos extremos cómo el death metal (Predominantes en la escena local) ha apostado por sonidos más vanguardistas cómo el post-metal experimental, así cómo otros no tan vanguardistas cómo el rap-core, los cuales, sin embargo, siguen sin ser del todo aceptados por los puristas del género.
Ambas bandas tienen la responsabilidad ahora de representar a Venezuela en Perú para 2026, concursando además para participar en el Wacken Fest alemán a mediados de año, tal cómo hizo en 2025 la agrupación de death metal bolivarense Vhill luego de triunfar en Ecuador.
Tanto el rock cómo el metal más pesado, especialmente éste último estilo, son géneros minoritarios en Venezuela. La caída de la industria discográfica , la cual ha golpeado incluso a tendencias más comerciales, no es ajena a este fenómeno. La solución natural es darle proyección internacional a este tipo de agrupaciones, algo que no sólo se logra sólo con plataformas musicales esclavistas o mercadeo en redes sociales.
Felicitamos a ambas bandas por lograr llegar su clasificación a un evento internacional. Hacemos un llamado además a todas esas instituciones y empresas que suelen patrocinar a artistas (o deportistas) que representan al país en el exterior a fijarse en estos músicos los cuales, aunque no hacen folklore ni juegan fútbol ponen en alto el nombre de su país dentro de su nicho. Y a los que hacen festivales con música más suave ¿Qué tal ofrecer algo más que ser el ganador en Venezuela?