viernes, 21 de agosto de 2026

Llega la Cartelera "Esto No es Sad Face" para los Nostálgicos del Cassette

 



La coproducción entre Venezuela y México, que rinde tributo a la movida pop

rock del pujante Maracaibo al final de los 90s y la primera década del 2000,

estrena este mes de octubre en cartelera.


Caracas, Agosto 2026-. En la historia del cine venezolano existen pocos ejemplos de

películas de ficción hechas específicamente para el público juvenil. En ese nicho están

escasamente “Generación Halley” (1986), la popular “Salserín, la primera vez” (1997),

referencia de los años 90s, mucho más atrás, y más recientemente, “Yo y las Bestias” (2021).


Aunque hay mucho por hacer en la filmografía criolla, en ese público juvenil pensaba el

director zuliano José Ignacio Salaverría, cuando, en la década pasada, decidió rodar una

película que reflejara parte de la movida pop-rock underground que se daba en un pujante

Maracaibo cuando él estaba en sus 20s. Fue entonces cuando conoció bandas locales como

Santuario, Decibel, Doña Maldad, yendo de toque en toque y por supuesto, nutriéndose del

grunge y el nu metal a través de la señal de MTV y los mixtapes que intercambiaba con sus

amigos.


Así escribió una historia en la que los personajes llevan nombres de sus ídolos de la música:

Bruce Blanco, el protagonista –por Bruce Dickinson de Iron Maiden– el frontman de la extinta

Sad Face que busca revivir sus días de gloria planificando el regreso de la banda con Remy,

el hijo de uno de sus compañeros, junto a sus amigos Romina, Ricardo y Bob.


Bruce es interpretado por Jorge Luis Moreno, actor mexicano (El señor de los cielos,

Chespirito: Sin querer queriendo, Niñas mal) que se embarcó también en la producción del

proyecto, acompañado por actores zulianos: Ángel Chacín y Guaiker, también músicos, Juan

Mantilla, actor y dramaturgo, y la actriz Fefi Oliveira quien interpreta a la hija abandonada del

irresponsable Bruce. Y por la región centro occidental, los acompañan Jossette Vidal como

Asli y Willy Martin como Amadeus.


Para Salaverría era muy importante que aunque la trama reflejara los sueños de grandeza y

una industria con grandes ambiciones, la identidad regional se mantuviera en la película.

“Yo creía crear una meta realidad inspirada en como yo sentía que era la época y evocando

ese tiempo en el que el rock era todo para mí... es un homenaje a la adolescencia rota”, ha

dicho el director que antes de esta, incursionó en la ciencia ficción con la película La Jaula

(2017).


Como parte de esta atmósfera, “Esto no es Sad Face” incluye en su banda sonora temas

con licencia de la estadounidense Nada Surf, también de TLX, legendaria banda de

Maracaibo formada en 2004 y aún activa, de Jahkogba, otra exponente marabina, más

cercana al reggae, y de la icónica Zapato 3.


“Esto no es Sad Face” es distribuida por Circuito Gran Cine y tendrá funciones de estreno

en Caracas y Maracaibo con la presencia de Moreno, protagonista de la historia, el director

y parte de su elenco. La cinta estará en salas comerciales desde el 8 de octubre.

Se pueden seguir las noticias de la película a través de @rock.tv.2 en Instagram.



Nuevas Bandas, CVA y Alcaldía de Baruta van por la nueva escena del jazz venezolano

 



Next Generation abre su convocatoria para encontrar, impulsar y poner en escena a los nuevos exponentes del jazz venezolano.

Caracas, 10 de agosto de 2026. — El jazz venezolano no empezó ayer. Tampoco cabe completo en una definición. Es una historia de músicos, encuentros, fusiones, escenarios y generaciones que han encontrado en este lenguaje una manera de hacer dialogar la tradición con la experimentación​; Ahora toca preguntarse quiénes vienen detrás​, con esa pregunta como punto de partida nace Next Generation: la nueva escena del jazz venezolano, una iniciativa del Centro Venezolano Americano (CVA), la Alcaldía de Baruta y la Fundación Nuevas Bandas que busca poner el foco sobre los proyectos emergentes que están construyendo el presente y el futuro del género en Venezuela. La convocatoria abrirá el próximo 20 de agosto y está dirigida a agrupaciones y proyectos musicales conx residencia en Venezuela que tengan una composición inédita que presentar. Para participar, los interesados deberán completar el formulario de inscripción y enviar un video interpretando la obra propuesta, a través de un enlace de YouTube.

Next Generation quiere ser algo más que un concurso. La idea es abrir una conversación entre quienes están comenzando a construir su lenguaje y quienes llevan años haciendo de la música un oficio, una investigación y una forma de vida. Por eso, el proyecto combinará selección, formación, exposición y conciertos, en un festival que pondrá a compartir escenario a las nuevas propuestas con músicos invitados de reconocida trayectoria.Las propuestas serán evaluadas por un jurado que reúne distintas miradas sobre la música y la cultura venezolana: Federico Pacanins, dramaturgo y promotor cultural; Félix Allueva, investigador musical y fundador de la Fundación Nuevas Bandas; Adriana Cozzolino, productora, gestora cultural y superintendente de Arte y Cultura de la Alcaldía de Baruta; Prisca Dávila, pianista y compositora reconocida por su trabajo de fusión entre el jazz y las tradiciones venezolanas; y Olegario Díaz, pianista y arreglista de jazz con trayectoria internacional. Cinco perspectivas distintas para una misma pregunta: ¿qué está pasando con el jazz que están haciendo los músicos venezolanos de hoy? La respuesta no se buscará solamente en la técnica. La originalidad, la calidad musical y, especialmente, la identidad artística serán parte de los criterios para evaluar las propuestas. Porque si algo ha demostrado el jazz a lo largo de su historia es que un género puede mantenerse vivo precisamente porque sus músicos se atreven a mover sus fronteras. Si algo es cierto es que en Venezuela esa conversación tiene todavía mucho por decir.

Next Generation forma parte de la programación conmemorativa de los 85 años del Centro Venezolano Americano y nace de una alianza que pone en común tres espacios con experiencia en la promoción cultural, la formación y el acompañamiento de nuevas generaciones.

Para el CVA, la iniciativa se suma a su trayectoria de intercambio cultural y promoción de las artes. Para la Alcaldía de Baruta, representa una oportunidad para continuar generando espacios de encuentro alrededor de la cultura. Y para la Fundación Nuevas Bandas, supone llevar su experiencia en la identificación y acompañamiento de talento emergente hacia un territorio musical que tiene una historia propia y una nueva generación lista para escribir otro capítulo. El resultado busca ser concreto: que una banda que hoy está ensayando en un cuarto, tocando en pequeños escenarios o buscando cómo hacer que alguien escuche su música tenga una puerta para mostrar lo que está haciendo, porque descubrir una nueva generación también es una forma de construir escena. Eso es, en esencia, Next Generation, una convocatoria para quienes están creando. Un espacio para quienes quieren escuchar. Y una apuesta para que el jazz venezolano siga encontrando nuevas formas de sonar.

La convocatoria

Next Generation: la nueva escena del jazz venezolano abrirá su convocatoria el 20 de agosto de 2026. Las bases, requisitos de participación y formulario de inscripción estarán disponibles a través de los canales oficiales de las instituciones participantes:

  Centro Venezolano Americano: @centrovenezolanoamericano

  Baruta Cultural: @barutacultural

  Fundación Nuevas Bandas: @nuevasbandas

Sobre Next GenerationNext Generation: la nueva escena del jazz venezolano es un concurso-festival creado por el Centro Venezolano Americano, la Alcaldía de Baruta y la Fundación Nuevas Bandas para impulsar proyectos emergentes, estimular la creación de obras originales y generar espacios de encuentro entre las nuevas generaciones del jazz venezolano y músicos de trayectoria.

domingo, 14 de junio de 2026

ICONO: Black Russian (Letonia/USA, 1980)



Mediados de los años ´70. Tres músicos soviéticos (aunque no "rusos") escapan, en plena guerra fría, del otro lado del telón de acero.

Habían formado parte de una orquesta estatal, y de Singing Hearts, banda exitosa en su país de origen. La censura gubernamental era asfixiante. Ni siquiera el arte más apolítico podía escapar de sus garras.

En su afán de buscar nuevos horizontes, emigran a Estados Unidos, primero a Nueva York y posteriormente a Los Angeles. Luego de ejercer diversos oficios para ganarse el pan, logran, en la costa oeste, un contrato con Motown, quizá el sello más importante de la historia en lo que a música negra se refiere.


El resultado del contrato llega en 1980, y es el primer y único álbum de Black Russian, agrupación conformada por la vocalista Natasha Shneider, su hermano Vladimir, y su entonces esposo Serge Kapustin. Una joya infravalorada que no logró el éxito deseado, pero que hoy es apreciada por amantes del soul y el rock alternativo por igual.

Un vinilo influenciado por la música afroamericana de calidad (Dificil creer que sea tocada por judíos lituanos) con influencias cercanas al soft-rock de la época, con ciertos toques progresivos. Un sonido actual para la época que quizá se vio opacado por géneros de moda cómo el disco music o el new wave, pero que envejeció bien precisamente por no seguir esas modas.

Lo que más destaca es la voz de Natasha Shneider, una intérprete con bastante técnica y un rango vocal envidiable, que alcanzaría más notoriedad en los años ´90 gracias a la banda Eleven, junto a Jack Irons (Baterista de grupos cómo Red Hot Chili Peppers y Pearl Jam) además del músico chileno Alain Johannes, quién formó parte, junto a la vocalista, de grupos cómo Queens of Stone Age.

Fácil sería compararla con otras cantantes del mismo estilo, pero cabe agregar que aparte de la voz, Shneider (fallecida cáncer en 2007) era también una gran pianista y tecladista, con formación académica.

El tema que oyen en el reel es Mystified, lanzado en la época cómo sencillo promocional, aunque merecía ser más exitoso. Les fue mejor en las listas de países cómo Brasil.

lunes, 6 de abril de 2026

Madrid se convierte en el epicentro del intercambio musical entre España y Venezuela

 



El próximo 16 de mayo de 2026, el Autocine Madrid recibirá la primera edición del Huellas Music Fest. Este evento trasciende la nostalgia de la diáspora para proponer un diálogo real entre dos tradiciones musicales que han compartido códigos durante décadas.

El cartel destaca por una curaduría que conecta generaciones y estilos. Representando a España, agrupaciones como Seguridad Social, Modestia Aparte y Los Toreros Muertos traen consigo el legado del punk, el ska y el new wave que evolucionó hacia un pop rock con esencia latina. Estas bandas fueron influencias fundamentales para el bloque venezolano presente en el festival, especialmente para referentes del ska latino como Desorden Público y King Changó. Ambos proyectos surgieron de una escena alternativa que, al igual que la Movida Madrileña, se posicionó como la respuesta creativa al dominio del heavy metal en su época.

La evolución de este sonido continúa con propuestas más recientes. Viniloversus, con dos décadas de trayectoria, y los emergentes Bucle Lunar, representan la cara contemporánea de este movimiento. Aunque su sonido se inclina hacia el indie rock y texturas menos tropicales, mantienen la esencia de esa escena que ha mutado desde el new wave de los 80 hasta el indie actual. Es un estilo que rompe barreras sociales y generacionales: una música que, aunque a veces etiquetada como pija o sifrina por los sectores más rígidos del metal, termina conquistando a todos los públicos.

Uno de los puntos más relevantes de esta iniciativa es la internacionalización real de las bandas venezolanas. Mientras que agrupaciones consagradas suelen girar enfocadas principalmente en el público migrante, Huellas Music Fest apuesta por el intercambio de tarima con bandas españolas. Esto permite que el talento venezolano llegue a nuevos oídos y salga de la burbuja de la diáspora, integrándose en el circuito cultural europeo.

El festival no solo celebra el pasado, sino que valida la vigencia de una identidad musical en movimiento. Es una oportunidad única para ver cómo el ska, el rock y el indie sirven de puente entre dos territorios que siguen sonando al mismo ritmo.



jueves, 19 de marzo de 2026

Del Mediterráneo al Caribe: Un viaje de regreso con "Sursum Corda, Amore"

 ¿Qué nos impulsa a volver a las raíces cuando el mundo que conocimos ha cambiado? Hace una semana se estrenó en Venezuela la ópera prima del escritor y cineasta G. Galo, un documental íntimo que es, en esencia, una carta de amor y memoria.


La cinta registra el viaje de Galo junto a su abuela, quien llegó a Venezuela a finales de los años 50 y, seis décadas después, decidió reencontrarse con su tierra natal en Italia. Es un diálogo entre dos generaciones de migrantes: la Italia de posguerra que ella dejó atrás y la Venezuela actual que su nieto habita desde la distancia (residiendo fuera del país desde 2014).

Un legado que trasciende el tiempo
Aunque el proceso de finalización tomó años y su abuela no pudo ver el resultado final, la película inmortaliza ese verano de 2016 donde ambos recorrieron los paisajes que la vieron nacer. Es un retrato poético sobre el optimismo, la herencia vital y una pregunta que resuena en muchos hogares hoy: ante la crisis, ¿volverías a migrar?

Identidad en cada fibra

La comunidad italo-venezolana, con casi dos millones de personas, es columna vertebral de nuestra cultura. Esa hermandad nos une de la misma forma que lo hacen las raíces portuguesas o españolas. Lo vemos en nuestra cotidianidad y, por supuesto, en nuestra música; figuras como Yordano o Jorge Spiteri supieron amalgamar el pop y el Caribe con la esencia de la tierra de sus padres, creando un sonido que nos define.

¿Por qué ir al cine ESTA semana?

El cine nacional nos necesita. Por ley, las producciones venezolanas suelen permanecer solo dos semanas en cartelera a menos que la taquilla responda con fuerza.

Ir a ver "Sursum Corda, Amore" no es solo disfrutar de una gran historia; es un incentivo directo para que nuestra industria local siga creciendo. Apoyar estos lanzamientos es asegurar que nuestras propias crónicas sigan teniendo un lugar en la pantalla grande.

¿Dónde verla? Consulta la cartelera de Cines Unidos, Cinex y  salas independientes.

¡No dejes que se vaya de las salas sin verla!




martes, 10 de febrero de 2026

Inverosímil estrena "Fusión": Un viaje sonoro entre el rock de los 80 y la modernidad alternativa

 El pasado 8 de febrero, la escena musical de Caracas se dio cita en el local Chapis, ubicado en El Rosal, para ser testigos del nacimiento formal de una propuesta que promete dar de qué hablar. Inverosímil, el proyecto personal del músico y multiinstrumentista Alan González, presentó oficialmente su primer sencillo y videoclip titulado "Fusión".

La jornada no fue solo un lanzamiento técnico; fue una experiencia integral. Tras la proyección del videoclip, que fue recibido con entusiasmo y aplausos tanto por su factura visual como por la composición musical, el público disfrutó de un recital acústico de Alan González. El evento sumó matices con la participación, en calidad de invitado, del talentoso cantautor sanantoñero Abner Moniz, reforzando el espíritu de colaboración que define a este movimiento.

Una canción con "gancho" y nostalgia

Aunque la nota de prensa oficial describe el estilo de Inverosímil como una mezcla de grunge, shoegaze y pop, al escuchar "Fusión" es inevitable sentir una conexión directa con los clásicos del rock en español de los años 80. La canción tiene una esencia que recuerda a las grandes agrupaciones argentinas de esa época dorada, logrando un equilibrio perfecto entre la sofisticación y ese "gancho" comercial necesario para convertirse en un éxito. Es, en esencia, una pieza de esas que tras un par de escuchas se queda grabada en la memoria y termina siendo tarareada involuntariamente.

El sello de la Escuela de Artes de la UCV

Uno de los puntos más altos de este lanzamiento es la calidad del equipo detrás de la obra. Tanto en la grabación musical como en la realización del video destaca la participación de artistas vinculados a la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela. Este hecho no solo habla del alto nivel académico de la institución, sino de cómo el talento joven está aplicando una visión estética profunda a la música popular venezolana.

San Antonio de los Altos: Semillero inagotable de artistas

Resulta fascinante observar cómo San Antonio de los Altos, con apenas 100 mil habitantes, se mantiene como un verdadero "nido" de creadores. Históricamente, esta tierra nos ha brindado agrupaciones fundamentales como La Misma Gente o los primeros pasos de Aditus. Hoy, esa tradición continúa viva a través de una escena hermanada que sigue pariendo intérpretes y compositores de todos los estilos, con Inverosímil como uno de sus exponentes más frescos y ambiciosos.

El futuro de Inverosímil

Lo que nació como un proyecto unipersonal de estudio —donde Alan González graba varios instrumentos o cuenta con colaboraciones puntuales— tiene claras intenciones de evolucionar hacia una banda completa. Con este estreno, se cierra una etapa de difusión "boca a boca" para dar paso a una presencia formal en la industria.

La producción musical estuvo a cargo de Yiannberts Macías, quien realizó el mixing y masterización en su estudio personal en San Antonio de los Altos, logrando capturar esa atmósfera onírica y lúdica que caracteriza al proyecto.


                         

miércoles, 7 de enero de 2026

El regreso de Wag: El proyecto que cambió el pop prefabricado por el new wave


Atención nostálgicos : La banda Wag, exponente del new wave venezolano de de los ´80, regresa a los escenarios en mayo. Lo harán en México, país dónde lograron tener bastante éxito en su época, tal cómo sucedió también en Perú.
Su Line-Up incluye a cuatro de los cinco integrantes originales, descartando, en esta ocasión, a colaboradores habituales cómo Kike Arocha o Víctor Castillo.

Formados tras abandonar la "boyband" Los Chamos, la agrupación formó su nombre con las iniciales de sus integrantes (WInston, Wilberg, Walter, Argenis, Gustavo) quienes optaron por hacer un proyecto menos prefabricado, dónde los ejecutantes tocaran sus instrumentos y escribieran sus propias canciones.
Genéricamente catalogados cómo pop-rock o new wave, la banda llegó a incorporar influencias de estilos cómo el post-punk o el ska, con alguna aproximación temprana al punk-rock.
Si bien, su sonido llegó a ser del gusto de un público seguidor de grupos cómo Aditus o Témpano, el auge de agrupaciones más alternativas cómo Sentimiento Muerto, Desorden Público o Zapato 3, con quienes incluso llegaron a compartir tarima, hizo que la banda, al igual que otros músicos de la década, fuera perdiendo relevancia.
No obstante la mayoría de sus integrantes siguieron dedicándose a la música, tanto cómo intérpretes cómo productores, siendo quizá el más conocido Argenis Brito, exponente del electro-latino junto a Señor Coconut.
Un dato curioso: Wag no sólo editaron un álbum con Sonográfica. Previamente habían lanzado otro en México (bajo el sello Comrock) con un par de canciones que se repitieron en el siguiente lanzamiento.
Si vives en el país de los aztecas, viviste la época o estás descubriendo todo lo que se hizo antes de que nacieras, te recomendamos el evento.

Algo de los Wag ha sonado en nuestro podcast, de hecho lo colocamos en nuestro especial dedicado al New Wave Venezolano, el cual puedes escuchar por aquí> bit.ly/NewWaveBol