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domingo, 10 de diciembre de 2023

Tutmonda Recomienda:Icecross - Icecross (Islandia, 1973)

 


Islandia no es sólo Björk o Sigús Ros. Aparte del post rock o la música de vanguardia, este remoto país nórdico ha aportado, por siempre, interesantes artistas de distintos estilos. No todos han sido tocados por la fama, pero a algunos el tiempo (con ayuda de internet) les ha otorgado un status “de culto” internacional superior al cual tuvieron en su época. Uno de esos ejemplos lo tenemos en Icecross, una banda islandesa precursora del rock pesado. Hace cinco décadas editaron un único álbum qué se ha convertido hoy día en pieza de colección.


Icecross pertenece a esa camada de agrupaciones, en su mayoría anglosajonas, que hicieron la transición del rock psicodélico al rock pesado. Si bien, a principios de los ´70 grupos cómo Black Sabbath habían inaugurado la era del metal, todavía era común que la mayoría de las bandas del naciente género conservaran elementos de finales de los ´60, mezclando acordes pesados con sonidos más etéreos y experimentales. Todavía había algo de blues, también se les emparentaba con la naciente música progresiva. Un sonido catalogado hoy día cómo heavy psych.

Su primer y único álbum homónimo no fue grabado en su país natal,sino en Dinamarca, país hacia el cual migraron buscando una internacionalización que en su momento no llegó. Vivieron en una comuna hippie (declarada Estado libre) llamada Kristania. Sorprendieron a los locales con temas de su autoría, cuando lo común era tocar versiones. Regularmente se presentaban en clubes. Sólo editaron 1000 copias de ese trabajo discográfico el cual hoy es una cotizada pieza de colección.


En los´90 vino el descubrimiento. Vinieron ediciones en CD y rediciones en LP, no siempre legales, adquiridas ávidamente por los seguidores incondicionales del rock ácido. Actualmente se encuentra en youtube.

Icecross, “La cruz de hielo” es una de esas oscuras bandas qué merecen ser escuchadas y reivindicadas en la actualidad. Su disco no es sólo una rareza, es una verdadera joya a la altura de unos Blue Cheer, unos Uriah Heep o unos Deep Purple.


martes, 13 de junio de 2023

El regreso de los panas ¿De quién es el show? : Concierto de Altopana en el Circuito Nuevas Bandas.


El pasado 9 de junio se llevó a cabo el concierto inaugural del circuito Nuevas Bandas en Caracas. Aparte de los concursantes, se presentó la agrupación Altopana Power Trío como invitados especiales.


por Ernesto Soltero

Fotos: Joan D´Bimbé

Teníamos muchas expectativas ante la presentación de Altopana Power Trío. Si bien la agrupación ha publicado cuatro álbumes desde sus inicios y se ha mantenido activa en el extranjero, también es cierto que tuvo un pico de popularidad hace casi dos décadas, cuando los hermanos Carabeo, fundadores del proyecto, teniendo 12 y 14 años respectivamente, comenzaron su actividad musical. Por eso, más que un regreso al país, muchos lo han percibido cómo un “regreso” a secas.

En aquel momento, mediados de la década del 2000, la propuesta de Altopana iba a contracorriente. El nü metal daba sus últimos coletazos. El indie
dejaba de ser tan “indie” y el emo también se masificaba. Y si bien, agrupaciones como The Strokes o White Stripes retomaban los orígenes del rock, los Altopana apostaban por un sonido más virtuoso, inspirado en músicos como Jimi Hendrix o bandas como The Cream, algo evidente incluso en su puesta en escena.


El concierto en B.O.D. estaba originalmente pautado sólo para dos agrupaciones, siendo Altopana el plato fuerte y Señorita Cometa (luego descartados) los teloneros. En una decisión de los organizadores se decidió mezclar la presentación del grupo con la inauguración en Caracas de uno de los circuitos del Festival Nuevas Bandas. Ello implicaba por supuesto presentar al conjunto en compañía de tres de los concursantes del conocido certamen.

Comienzo del evento ¿De quién es el espectáculo?


El cambio de programación en el evento fue beneficioso para la taquilla. No podemos negar que Altopana tiene su público. Pero las agrupaciones Iris, Bloody Merry y Fakboi, encargadas de inaugurar el show, pese a tener un máximo de dos años activas, tienen en gran medida seguidores los cuales apenas rondan la mayoría de edad y que, seguramente, no habían nacido cuando los Altopana eran unos niños prodigio del rock. El resultado fueron unos teloneros de lujo, bastante ovacionados, capaces de adueñarse del concierto.

Mientras escribimos esta nota desconocemos al ganador de la noche, el cual se presentará el mes de julio en la final del Festival Nuevas Bandas. Seguramente el jurado se encontrará con el dilema de elegir – cómo siempre- entre la agrupación más innovadora y la agrupación más comercial. No obstante, reconociendo que disfrutamos mucho con las tres propuestas musicales, debemos decir que la agrupación Fakboi -con su mezcla de hip hop, trap, metal alternativo, jazz fusión y algo de protesta- cumple con ambos requisitos.

Iris y Bloody Merry son unos grupazos muy bien ensamblados y con un performance bastante llamativo. Verlos y escucharlos no resulta para nada aburrido, y el sonido del teatro hizo justicia a su poder en tarima. Pero es posible que Fakboi, banda a la cual etiquetas como “rock” e incluso “alternativo” le quedan cortas, sea el comienzo (ojalá que si) de una nueva era para el pop-rock venezolano. En todo caso esa decisión queda en mano de los jueces. Hablemos ahora de los cabeza de Cartel.

El retorno de los panas

Debemos decir que en el evento tanto el equipo técnico como la organización demostraron su profesionalismo. Cada agrupación tocó en el tiempo estipulado, y no hubo mucho tiempo de espera entre banda y banda. En paralelo, se cuidaron muy bien detalles como la calidad de la ecualización o la potencia de la amplificación. El resultado fue una velada de dos horas de muy buena música cuyo principal defecto fue no haber durado un poco más.


El cierre con Altopana fue sin embargo bastante peculiar. Siendo el grupo jerárquicamente más relevante, tocó frente a una audiencia poco conocedora de sus melodías. Pese a ello, no cansaron al público y fueron escuchados con mucho respeto. Un recinto como la sala B.O.D. dificulta el libre desenvolvimiento del público. Sus teatrales asientos impiden ejercer a cabalidad cualquier espontáneo baile rockero. Pero la mayoría de los asistentes permanecieron en sus butacas contemplando la tarima con curiosidad.

Altopana no necesita mucha parafernalia . Su formato power trio, en el cual se hace mucho con muy poco, es suficiente para llamar la atención, casi tanto cómo lo haría un hombre orquesta . Gabriel Carabeo, vocalista y guitarrista, hace algunos trucos interesantes con la guitarra, toca unos riff con bastante gancho. El bajo de Pablo Fernandes (único miembro del grupo ajeno a la familia ) rellena muy bien los espacios cuando vienen los solos, tiene casi la misma fuerza que una guitarra rítmica.
Todo ello en sincronía con la metronómica batería de Roberto. Cabe agregar que la voz de Gabriel ha madurado bastante, suena más agradable en la actualidad, menos adolescente.


El sonido actual del grupo es un poco más alternativo qué en sus inicios. Se notan influencias un poco más modernas y pesadas. Llegan a sonar en ocasiones a stoner rock o a grunge, éste último en su vertiente más metalera. Aun así siguen homenajeando, con un par de versiones, a artistas cómo Jimi Hendrix o el grupo venezolano La Misma Gente.


Lamentablemente, debido a las estrictas políticas horarias del recinto, el concierto culminó un poco de forma abrupta, sin darle la oportunidad a Altopana de despedirse al menos con un tema más. Ello fue una constante en todas las presentaciones, perfectamente cronometradas, sin espacio para un “bis”. No obstante, el habernos dejado con ganas de escuchar más canciones, en lugar de habernos saturado, es más una virtud qué un defecto.

Cabe agregar
– y de esto deberían tomar nota quienes manejan locales de música en vivo – que un recinto con capacidad para casi 500 personas se llenó gracias a cuatro grupos cuyo fuerte no son las versiones, sino los temas originales. Este concierto además fue tan sólo el abreboca de un festival mucho más grande el cual, año tras año, convoca a miles de jóvenes (y no tan jóvenes) para escuchar música nueva.

Aclaratoria: La banda Señorita Cometa, pautada para tocar originalmente con Altopana Power Trío, tocará en julio en la clausura del Circuito Caracas de festival Nuevas Bandas. Así no los hizo saber el manager de Altopana, Señor Mario Carabeo.