El
pasado
9 de junio se llevó a cabo el concierto inaugural del circuito Nuevas Bandas en Caracas. Aparte de los concursantes,
se presentó la agrupación Altopana Power Trío como invitados especiales.
por Ernesto Soltero
Fotos:
Joan D´Bimbé
Teníamos
muchas expectativas ante la presentación de Altopana Power Trío. Si
bien la agrupación ha publicado cuatro álbumes desde sus inicios y
se ha mantenido activa en el extranjero, también es cierto que tuvo
un pico de popularidad hace casi dos décadas, cuando los hermanos
Carabeo, fundadores del proyecto, teniendo 12 y 14 años
respectivamente, comenzaron su actividad musical. Por eso, más que
un regreso al país, muchos lo han percibido cómo un “regreso” a
secas.
En aquel momento, mediados
de la década del 2000, la propuesta de Altopana iba a
contracorriente. El nü metal daba sus últimos coletazos. El indie
dejaba de ser tan “indie”
y el emo también se
masificaba. Y si bien, agrupaciones como The Strokes o White Stripes
retomaban los orígenes del rock, los Altopana apostaban por un
sonido más virtuoso, inspirado en músicos como Jimi Hendrix o
bandas como The Cream, algo evidente incluso en su puesta en escena.
El
concierto en B.O.D. estaba originalmente pautado sólo para dos
agrupaciones, siendo Altopana el plato fuerte y Señorita Cometa
(luego descartados) los teloneros. En una decisión de los
organizadores se decidió mezclar la presentación del grupo con la
inauguración en Caracas de uno de los circuitos del Festival Nuevas
Bandas. Ello implicaba por supuesto presentar al conjunto en compañía
de tres de los concursantes del conocido certamen.
Comienzo del evento
¿De quién es el espectáculo?

El
cambio de programación en el evento fue beneficioso para la
taquilla. No podemos negar que Altopana tiene su público. Pero las
agrupaciones Iris, Bloody Merry y Fakboi, encargadas de inaugurar el
show, pese a tener un máximo de dos años activas, tienen en gran
medida seguidores los cuales apenas rondan la mayoría de edad y que,
seguramente, no habían nacido cuando los Altopana eran unos niños
prodigio del rock. El resultado fueron unos teloneros de lujo,
bastante ovacionados, capaces de adueñarse del concierto.
Mientras
escribimos esta nota desconocemos al ganador de la noche, el cual se
presentará el mes de julio en la final del Festival Nuevas Bandas.
Seguramente el jurado se encontrará con el dilema de elegir – cómo
siempre- entre la agrupación más innovadora y la agrupación más
comercial. No obstante, reconociendo que disfrutamos mucho con las
tres propuestas musicales, debemos decir que la agrupación Fakboi
-con su mezcla de hip hop, trap, metal alternativo, jazz fusión y
algo de protesta- cumple con ambos requisitos.
Iris
y Bloody Merry son unos grupazos muy bien ensamblados y con un
performance bastante llamativo. Verlos y escucharlos no resulta para
nada aburrido, y el sonido del teatro hizo justicia a su poder en
tarima. Pero es posible que Fakboi, banda a la cual etiquetas como
“rock” e incluso “alternativo” le quedan cortas, sea el
comienzo (ojalá que si) de una nueva era para el pop-rock
venezolano. En todo caso esa decisión queda en mano de los jueces.
Hablemos ahora de los cabeza de Cartel.
El
retorno de los panas
Debemos
decir que en el evento tanto el equipo técnico como la organización
demostraron su
profesionalismo. Cada agrupación tocó en el tiempo estipulado, y no
hubo mucho tiempo de espera entre banda y banda. En paralelo, se
cuidaron muy bien detalles como la calidad de la ecualización o la
potencia de la amplificación. El resultado fue una velada de dos
horas de muy buena música cuyo principal defecto fue no haber durado
un poco más.

El cierre con Altopana fue sin embargo
bastante peculiar. Siendo el grupo jerárquicamente más relevante,
tocó frente a una audiencia poco conocedora de sus melodías. Pese a
ello, no cansaron al público y fueron escuchados con mucho respeto.
Un recinto como la sala B.O.D. dificulta el libre desenvolvimiento
del público. Sus teatrales asientos impiden ejercer a cabalidad
cualquier espontáneo baile rockero. Pero la mayoría de los
asistentes permanecieron
en sus
butacas
contemplando la tarima con curiosidad.
Altopana
no necesita mucha parafernalia . Su formato power trio, en el cual se
hace mucho con muy poco, es suficiente para llamar la atención, casi
tanto cómo lo haría un hombre orquesta . Gabriel Carabeo, vocalista
y guitarrista, hace algunos trucos interesantes con la guitarra, toca
unos riff con bastante gancho. El bajo de Pablo Fernandes (único
miembro del grupo ajeno a la familia ) rellena muy bien los espacios
cuando vienen los solos, tiene casi la misma fuerza que una guitarra
rítmica. Todo ello en sincronía
con la metronómica batería de Roberto.
Cabe agregar que la voz de Gabriel ha madurado bastante, suena más
agradable en la actualidad, menos
adolescente.
El
sonido actual del grupo es un poco más alternativo qué en sus
inicios. Se notan influencias un poco más modernas y pesadas. Llegan
a sonar en ocasiones a stoner rock o a grunge, éste último en su
vertiente más metalera. Aun así siguen homenajeando, con un par de
versiones, a artistas cómo Jimi
Hendrix o el grupo venezolano La
Misma Gente.
Lamentablemente,
debido a las estrictas políticas horarias del recinto, el concierto
culminó un poco de forma abrupta, sin darle la oportunidad a
Altopana de despedirse al menos con un tema más. Ello fue una
constante en todas las presentaciones, perfectamente cronometradas,
sin espacio para un “bis”. No obstante, el habernos dejado con
ganas de escuchar más canciones, en lugar de habernos saturado, es
más una virtud qué un defecto.
Cabe agregar – y de
esto deberían tomar nota quienes manejan locales de música en vivo
– que un recinto con capacidad para casi 500 personas se llenó
gracias a cuatro grupos cuyo fuerte no son las versiones, sino los
temas originales. Este concierto además fue tan sólo el abreboca de
un festival mucho más grande el cual, año tras año, convoca a
miles de jóvenes (y no tan jóvenes) para escuchar música nueva.
Aclaratoria: La banda Señorita Cometa, pautada para tocar originalmente con Altopana Power Trío, tocará en julio en la clausura del Circuito Caracas de festival Nuevas Bandas. Así no los hizo saber el manager de Altopana, Señor Mario Carabeo.