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martes, 16 de enero de 2024

In Memoriam 2024 honrará a las víctimas del Holocausto

 con una programación que promueve el arte y la resiliencia para la libertad

 

Espacio Anna Frank organiza las actividades que se realizarán en varias ciudades del país y que comenzarán con un acto central el domingo 28 de enero a las 3 pm, en el Teatro del Centro Cultural Chacao, con la exposición Testimonios, que reúne relatos de sobrevivientes del Holocausto radicados en Venezuela y un concierto con la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, bajo la dirección del maestro José Ricardo Pacheco

 



Caracas.- In Memoriam 2024 regresa en enero con un gran acto central protagonizado por la música clásica para recordar a los millones de judíos europeos perseguidos y asesinados por los nazis, sus aliados y colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial. Con el tema “Arte y resiliencia para la libertad”, la programación de este año se llevará a cabo en diversos puntos del territorio nacional hasta el mes de marzo, con actividades diseñadas para promover el respeto de los derechos humanos universales.

Desde hace 14 años, Espacio Anna Frank organiza esta programación especial para honrar cada 27 de enero el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la resolución 60/7. Aquel día en 1945, las tropas soviéticas liberaron el campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, donde se estima que fueron aniquiladas más de 1,1 millones de personas.  

Recordar desde la conciencia de su gravedad el Holocausto o Shoá ─que en hebreo significa catástrofe─, es salvaguardar tanto el presente como el futuro, siempre que se asuma la responsabilidad individual y colectiva de fomentar la inclusión, la igualdad, la solidaridad, el respeto al otro y las diferencias para coexistir pacíficamente. 

La programación de In Memoriam 2024 cuenta con el apoyo de la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho (OSGMA) y el Centro Cultural Chacao, así como con el auspicio de Anne Frank Fonds, las misiones diplomáticas en Caracas de Alemania, Italia, España, Polonia y Francia, el Instituto Italiano de Cultura de Caracas, el Consejo General de los Italianos en el Exterior (CGIE), Unión Radio y Centro Venezolano Americano. También colaboran las embajadas de Argentina y el Reino de los Países Bajos, Alcaldía de Chacao, Cultura Chacao, Comisión de Gestión Urbana y Turismo de Chacao, Cinex, Evenpro, Museo Kern-Unión Israelita de Caracas, Comité Venezolano de Yad Vashem, Blancica, We Remember y otras organizaciones locales. 

MÚSICA PARA LA LIBERTAD

El acto central de In Memoriam 2024 se llevará a cabo el domingo 28 de enero a las 3 pm, en el Teatro del Centro Cultural Chacao, en Caracas, con recorridos guiados por la exposición Testimonios, que reúne relatos de sobrevivientes del Holocausto radicados en Venezuela, y que fueron documentados por la escritora venezolana Jacqueline Goldberg en tres volúmenes bajo el título Exilio a la vida.

A las 4 pm se cerrarán las puertas del teatro para iniciar las intervenciones de los invitados especiales y luego la OSGMA, bajo la dirección del maestro José Ricardo Pacheco, será la protagonista de la velada con la interpretación de un bello repertorio cuidadosamente seleccionado para honrar la memoria de quienes perdieron la vida bajo el horror del nazismo.  

Entre otras piezas musicales, se podrá escuchar el tema principal de La lista de Schindler, de la banda sonora escrita por John Williams para la célebre película, una obra inspiradora cuyas melodías evocan la belleza de la vida, la melancolía y el valor de la libertad. 

De Gustav Mahler se interpretará Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones de un compañero de viaje), con la intervención del barítono Anderson Piaspam. Los asistentes también podrán escuchar Shelomo, de Ernest Bloch, considerada la más gloriosa de sus composiciones del “ciclo judío” inspiradas en la Biblia, con la participación de Carlos Linares como solista. En esta pieza el solo de violonchelo personifica y le da voz al rey Salomón. 

El programa finalizará con el Retrato de Lincoln (Oda al hombre libre), de Aaron Copland, una obra para recordar que no “podemos escapar de la historia”, como dijo el presidente estadounidense en uno de sus discursos citados en la composición. La primera actriz Julie Restifo estará a cargo de la narración. 

El locutor, diseñador gráfico y publicista Antonio Vasco será el maestro de ceremonias del acto, en el que se contará con intervenciones del embajador Milos Alcalay y Ruth Capriles, presidente y representante de la Junta Directiva de Espacio Anna Frank, respectivamente; Johannes van Der Vegt, primer secretario de la Embajada de la República Federal de Alemania en Venezuela y Giovanni Umberto De Vito, jefe de misión de la Embajada de Italia en Venezuela. 

Las personas interesadas en disfrutar del concierto, sin ningún costo, pueden reservar su asiento completando su registro en el siguiente enlace.

 

REFUGIO Y ESPERANZA EN EL ARTE

Este año In Memoriam tiene como leitmotiv “Arte y resiliencia para la libertad”, para recordar cómo muchos de los prisioneros judíos bajo el régimen alemán nazi y sus colaboradores encontraron en la expresión estética o artística una razón para aferrarse a la vida. Tal vez porque como dijo el pintor Marc Chagall, perseguido y exiliado durante la Segunda Guerra Mundial, el arte “es sobre todo un estado del alma”. 

Desde los guetos, los campos de concentración y campos de trabajo, muchos de sus habitantes fueron testigos ─cuando no fueron víctimas del horror, de la deshumanización hasta su exterminio─, transformando lo que veían y sentían en arte o documentos para evidenciar la catástrofe. 

Hay testimonios de mujeres que para sobreponerse al hambre cocinaban en su imaginación, escribiendo recetas familiares o de la cocina hebrea en cualquier pedazo de papel. Otros prisioneros drenaron, hicieron registros históricos, protestaron y construyeron una cultura para la supervivencia, con la esperanza puesta en recuperar su vida mediante expresiones como la música, el teatro, la escritura, el dibujo o la pintura. 

El Museo de Auschwitz, ubicado en el mayor campo de concentración y exterminio nazi, tiene en su colección obras que eran consideradas “ilegales”, que fueron realizadas a escondidas de las SS. Sus autores terminaron en su mayoría en las cámaras de gas. En 1941, en este lugar se creó la orquesta de prisioneros, con el propósito de darle aliento a los cautivos al partir y regresar de los trabajos forzados. La agrupación llegó a tener más de 100 integrantes y ofrecía conciertos durante los fines de semana sin importar el cansancio de las faenas extenuantes. Uno de los prisioneros de aquel centro de muerte fue el tenor italiano Emilio Jani, cuyas memorias son evidencia del arte de la resiliencia con el título Mi voz me salvó

El pintor esloveno Zoran Mušič sobrevivió al campo de concentración de Dachau, donde realizó más de 100 bocetos de su estancia en el lugar. Entre 1943 y 1944, el italiano Carlo Levi escribió su famosa novela Cristo se detuvo en Éboli, mientras permanecía escondido para evitar ser prisionero de los nazis. El pintor francés Boris Taslitzky pintó en las paredes de las celdas donde estuvo detenido en Francia y cuando fue deportado al campo de concentración de Buchenwald, retrató a sus compañeros de prisión y dibujó las condiciones de vida a las que estaban sometidos. 

El llamado “gueto modelo” de Theresienstadt, hoy Terezín, República Checa, en el que los nazis reunieron a una gran cantidad de escritores, intelectuales y artistas, produjo el mayor conjunto de expresiones artísticas. Es considerado un sinónimo de "la música de la Shoá" y también como un “campo de espectáculos”, donde se compusieron y se estrenaron obras musicales en los más variados estilos. Fue el escenario donde se estrenó y se interpretó más de 50 veces Brundibar, la ópera para niños de Hans Krása e interpretada por un coro de infantes recluidos en aquel lugar. Tanto el autor como los chicos fueron aniquilados posteriormente en las cámaras de gas. El músico de jazz alemán Coco Schumann sobrevivió a Terezín y dijo que “la música puede salvarte: si no tu vida, por lo menos el día”. 

Otro ejemplo de la efervescencia artística de Terezín fue la labor de la artista de la Bauhaus Friedl Brandeis, quien se dedicó a dar clases de arte a niños de forma clandestina y realizó decorados para las presentaciones infantiles. Antes de ser deportada y asesinada en Auschwitz, dejó dos maletas con cerca de 5.000 dibujos realizados en sus clases, que actualmente se encuentran en el Museo Judío de Praga.  

DESDE LA GRAN PANTALLA

El ambiente, las hazañas y los hechos reales del gueto de Theresienstadt se exponen en la película El arte de la supervivencia (Le terme di Terezín) del productor y guionista italiano Gabriele Guidi, que debutó como director con este largometraje con un elenco de actores internacionales. El filme se presentará como parte de In Memoriam 2024 el sábado 3 de febrero a las 11 am, en Cinex Sambil de Chacao, en Caracas, como antesala de la CINEtertulia.

El filme parte de la historia de amor entre Antonio, un clarinetista italiano que se muda a Praga y se enamora de una violinista checoslovaca, Martina, durante la Segunda Guerra Mundial. Al poco tiempo la pareja es recluida en el gueto de Terezín, donde sus vidas se entrelazan con las de artistas e intelectuales judíos encarcelados que se sobrepusieron al hostigamiento en sus últimos días, justamente por aferrarse a sus expresiones culturales. 

El arte de la supervivencia es una coproducción entre Italia, República Checa y Eslovaquia, con guion de Gabriele Guidi y Ennio Speranza, protagonizada por el actor italiano Mauro Conte y la actriz eslovaca Dominika Moravkova. En el reparto también participan Alessio Boni, Cesare Bocci y Antonia Liskova. 

La proyección del filme es abierta a todo público a partir de los 14 años de edad.

GIRA CULTURAL

La programación de In Memoriam 2024 contempla una gira cultural en alianza con organizaciones locales, que se extenderá hasta el mes de marzo por los estados Táchira, Lara y Nueva Esparta, con diferentes actividades que facilitarán el encuentro y el debate sobre el genocidio perpetrado contra judíos y otras minorías durante la imposición del régimen nazi, así como la importancia de defender los derechos humanos universales.  

En el recorrido por los estados, el público podrá asistir a las proyecciones de El arte de la supervivencia, recorridos por la exposición Testimonios y participar en coloquios sobre el impacto o trascendencia de la Shoá. 

Igualmente, se realizarán encuentros de jóvenes por la coexistencia y recitales con los poemarios No he visto mariposas por aquí, compilado por el Museo Judío de Praga y Las horas negras, de la escritora venezolana Raquel Markus-Finckler. 

Para mayor información se puede visitar el sitio web www.espacioannafrank.org así como sus redes sociales: Facebook: espacioaf, X: @EspacioAF e Instagram: @espacioannafrank. 

miércoles, 7 de junio de 2023

Erotika Perennis: entre el orgasmo y la vanguardia.

Imágenes explícitas. Sonidos Insólitos. Eso fue lo que presentó Doctor Fakuménica, colectivo liderizado por Andrés Levell, el pasado 31 de mayo en el centro de arte Los Galpones. Un espectáculo estéticamente (y moralmente) transgresor.


por ErnestoSoltero.

Fotos: Fidel Pirona


AndrésLevell se ha hecho un nombre en la escena venezolana. Tanto con sus ensambles como en sus presentaciones solistas, se ha convertido, desde hace más de una década, en referente de la vanguardia caraqueña. Un movimiento artístico al cual poco le importa el éxito de Bad Bunny o la muerte comercial del rock´n´roll. Levell, al igual que otros músicos experimentales, no busca complacer a nadie, y sin embargo, ha logrado llegar un poco más lejos que otros de su misma tendencia.


Actualmente se encuentra reactivando el ensamble Doctor Fakuménica, en la cual mezcla elementos como la improvisación y la atonalidad, típicos de su repertorio habitual, con la proyección de películas, las cuales, según hemos visto hasta ahora, pertenecen a la era del cine mudo. A diferencia de otras agrupaciones similares tales cómo Teatros Automáticos, sus sonidos, aunque disonantes, tienden más a lo acústico que a lo eléctrico. Además, el grupo no suele intervenir o modificar los filmes originales.


Por ahora, en esta nueva etapa, Doctor Fakuménica ha presentado su propuesta un par de veces, y se prepara para un tercer espectáculo. En una primera ocasión musicalizaron cintas de George Meliés, uno de los grandes pioneros de las artes cinematográficas. Posteriormente le pusieron acompañamiento sonoro a un tipo de películas más subterráneas, no demasiado renovadoras, aunque con claras intenciones comerciales: el cine porno de principios del siglo XX.

Del Vodevill al porno

En sus inicios el cine no era arte, era ciencia y era circo. A las puertas del siglo XX el mundo civilizado se asombraba con los avances tecnológicos, pero también se entretenía con comedias teatrales populacheras o hazañas acrobáticas. El cine , en su fase inicial, no era más que otro añadido a los espectáculos de variedades. La simple imagen de un tren en movimiento dejaba al público estupefacto.

El objetivo de este artículo, sin embargo, no es contarles la historia del séptimo arte. Todos sabemos que el cine se convirtió en algo más complejo. Tomó elementos del teatro y la literatura. Creó sus propios códigos narrativos en base a la imagen. Ya no era necesario ver actores en vivo para presenciar un drama o una comedia. Adicionalmente, no sólo los “Shakespeare” o los “Dumas” de esa nueva era de progreso se dieron cuenta del potencial de este nuevo medio de comunicación. También los mercaderes de la sexualidad.

Y es aquí dónde nos damos cuenta, gracias a los integrantes de Doctor Fakuménica, que la historia del cine porno es casi tan antigua cómo la historia del cine en general. Para la ocasión se proyectaron 10 piezas filmadas entre 1905 y 1930 las cuales, hoy día, en plena era de onlyfans, siguen siendo (aunque eso depende de nuestra visión subjetiva) tan incómodas cómo excitantes. Cintas hechas al comienzo de un siglo repleto de avances técnicos y rupturas artísticas, pero también de teorías psicoanalíticas cómo las de Sigmund Freud (Bastante enfocadas en el tabú) o de novelas eróticas guarras (aunque con un contenido más profundo) como “Las 11 mil vergas” de Apollinaire.


Porno + Vanguardia ¿Una fusión improbable?

Normalmente asociamos la música con sensaciones o emociones humanas. Un bolero, por ejemplo, nos evoca melancolía, mientras una canción “funk” nos sugiere sexualidad. Todo ello responde más a nuestro condicionamiento socio-cultural que a un análisis objetivo. No obstante, los géneros bailables, llenos de sonidos graves que hacen vibrar las caderas, suelen hacer buena simbiosis con lo erótico. Las disonancias o los ritmos asimétricos, por otro lado, no suelen asociarse a este tipo de percepciones.

La música experimental suele romper con los esquemas clásicos y también populares. Incluso elementos estandarizados como la escala tónica occidental se vuelven prescindibles. Inconscientemente, por tener una estructura impredecible, llena de tonos discordantes o cambios inesperados, nos transmite el mismo temor que sentimos por lo desconocido. Por ello funciona tan bien en las películas de horror o suspenso. Un ejemplo lo tenemos en la famosa escena en la ducha de la película Psycho (Hitchcock, 1960) con la icónica banda sonora compuesta por Bernard Herrmann. Adicionalmente, este tipo de sonoridades funcionan muy bien al mezclarse con performance o video-arte, se vuelven más digeribles gracias a la imagen.

Pero una cosa es la proyección de imágenes artísticas y otra muy distinta mostrar sexo puro y duro en una pared. Por ello, Erotika Perennis, el montaje pornográfico de Levell y compañía, parecía destinado, porque sí, a chocar con los espectadores. Música de difícil escucha para el oyente promedio mezclada con imágenes las cuales, alrededor de un siglo después, y aun en blanco y negro, siguen ofendiendo a cierta audiencia sensible, en especial cuando se rompen códigos aun vigentes como la heterosexualidad, la monogamia o las creencias judeocristianas. No obstante. Era ilógico emitir un juicio a priori. Debíamos vivir la experiencia.

Atonales, pero orgásmicos.

Es posible que, separada de la pornografía lo interpretado por Doctor Fakuménica, en su segunda presentación, nos pueda sonar a cualquier otra cosa. Cualquier imagen puede venir a nuestra mente con tan solo escuchar sus tonos discordantes, sus ritmos asimétricos, sus cambios repentinos de velocidad, así como algunos exóticos y poco familiares timbres sonoros.

Pero al mezclar sus melodías atonales con los fotogramas en movimiento, notamos una sincronía la cual nada tiene que envidiar, por ejemplo, al trabajo de compositores cómo Scott Bradley, conocido por su trabajo para los cortos animados de Tom y Jerry. Todo ello entendiendo, obviamente, que las melodías de Bradley, aparte de usar tanto lo clásico como lo vanguardista, se dirigían a un público más infantil.


La banda sonora de Levell y compañía, preparada para la ocasión, fue realmente consonante con el vaivén de una relación sexual. Los instrumentos de viento parecían sonar como nuestra respiración durante el coito. El piano sonó como si alguien - acaso una espontánea parejita oculta en la oscuridad de la sala de proyección- hubiese usado impulsivamente sus teclas como cualquier colchón de hotel, mientras la percusión, en
crescendo, parecía imitar los golpes de la cabecera de la cama en plena pared. Y la voz (Esa descontrolada y operática voz) no daba lugar a dudas: definitivamente sonaba cómo un orgasmo.


Pese a la proyección de imágenes orgiásticas con algo de sadomasoquismo y (una pequeña dosis de bestialismo) en concordancia con las disonancias sonoras, los espectadores, aunque bastante sorprendidos, no se mostraron especialmente molestos. Algo de morbo, y seguramente deseos de catarsis, había entre los asistentes. Al parecer, una película “de autor” puede expulsar más espectadores de una sala que una cinta pornográfica.


Doctor Fakuménica se presentará, nuevamente, el domingo 11 de junio, a las 3pm, en el galpón 17 del Centro de Arte Los Galpones (Los Chorros, Caracas). En esta oportunidad no proyectarán pornografía, sino películas dadaístas y surrealistas bajo el nombre de ANEMIC CINEMA.


𝘑𝘢𝘯𝘪𝘴 𝘋𝘦𝘯𝘪𝘴 (voces)⁣
𝘑𝘢𝘪𝘮𝘦 𝘋𝘦 𝘈𝘳𝘮𝘢𝘴 (Flautas)⁣
𝘒𝘢𝘳𝘫𝘦𝘭𝘪𝘯 𝘊𝘩𝘢𝘤𝘰́𝘯 (Percusión)⁣
𝘉𝘰𝘳𝘪𝘴 𝘗𝘢𝘳𝘦𝘥𝘦𝘴 (Violín)⁣
𝘓𝘪𝘣𝘦𝘳 𝘖𝘴𝘤𝘩𝘦𝘳 (Corno)⁣
𝘍𝘳𝘢𝘯𝘻 𝘓𝘪𝘴𝘻𝘵 𝘍𝘪𝘨𝘶𝘦𝘳𝘢 (Violoncello)⁣
𝘈𝘯𝘥𝘳𝘦́𝘴 𝘓𝘦𝘷𝘦𝘭𝘭 (Piano, objetos y dirección artística)


viernes, 7 de junio de 2019

Un "Viaje a Portugal". Concierto con sabor a folclor portugués

Con la Orquesta Sinfónica de Venezuela y la interpretación de la cantante luso venezolana, Liliana De Faria, será un encuentro con entrada libre para recorrer lo mejor de la musicalidad lusitana bajo las nubes flotantes de Calder, gracias al auspicio de la Embajada de Portugal en Venezuela y el Instituto Camões - Instituto da Cooperaçâo e da Lingua

La música tradicional tiene la particularidad de sumergirnos profundamente en la cultura de un país.  Muchas veces, los sonidos y los cantos de los pueblos tienen el sabor ancestral de varios siglos de historia y tradición. En el caso de Portugal, país de gran tradición musical y de distintos ritmos, la música tradicional revela el colorido de las distintas regiones de este bello país europeo. El concierto un “Viaje a Portugal” será así una oportunidad para visitar la nación lusa, sin salir de Caracas, a través de una selección de piezas populares, con sabor a folclor, y otras de fados portugueses, ya conocidos por el público con su toque nostálgico, donde se nos irá revelando un país lleno de encanto y poesía.

La cita es el domingo 16 de junio, a las 11 a.m., en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, cuando Portugal conmemorará su día presentando este concierto titulado un “Viaje a Portugal”, con la Orquesta Sinfónica de Venezuela bajo la conducción del maestro Alfredo Rugeles y la interpretación de la cantante luso venezolana Liliana De Faria. La entrada será libre y el evento es posible gracias a la Embajada de Portugal en Caracas y el Instituto Camões - Instituto da Cooperação e da Língua, con el patrocinio de Caixa Geral de Depósitos y la cooperación de la Dirección de Cultura de la UCV.

Será un recorrido donde las letras se volverán poesía en la boca de Liliana De Faria, quien cantará estas viejas “cantigas” que muchas veces solíamos escuchar de los labios de nuestros abuelos y que nos llevarán de paseo a regiones bien específicas de Portugal. Desde los ritmos del Alentejo, pasando por los cantos de la raya portuguesa, llegaremos hasta las provincias de Beira Alta, y del norte como Minho y Trás-os-montes, sin olvidar el fado de Lisboa y Coimbra, patrimonio inmaterial de la humanidad, o el hermoso folclor de la bella isla de Madeira.


Liliana De Faria comenzó desde muy temprano sus estudios musicales en el Conservatorio de Música Simón Bolívar. Participó como flautista y cantante coral en diversos escenarios en Venezuela y Estados Unidos. También perteneció como acordeonista y cantante vocal en el Grupo Folklórico “Danças y Cantares” del Centro Portugués de Caracas, en el cual grabó como solista el primer disco de la agrupación. Nos ha representado como luso venezolana en eventos en el exterior, tales como en  Madeira, Lisboa y República Dominicana, entre otros. Es la segunda vez que es seleccionada para conmemorar el Día de Portugal. Desde el 2005, comenzó a desempeñarse como cantante independiente de fados,  el cual ha sido el género musical más admirado y el que disfruta hacer en la actualidad porque transmite el temperamento nostálgico y soñador de su gentilicio.

La música es una manera sencilla y accesible de descubrir el idioma, la cultura y la historia del país. Portugal  es internacionalmente conocido en la escena musical por su tradición del Fado, considerado la canción del alma, por su melodía y por la poesía de sus palabras, sin embargo, el país ha sido testigo de una reciente expansión de estilos musicales.  Junto a la Orquesta Sinfónica de Venezuela, bajo la batuta del maestro Rugeles y de la voz de Liliana De Faria, viajaremos a la melancolía y a la poesía de la música folclórica popular, con temas como  “Abril En Portugal (Coimbra)”Fado de 1947 que la famosa fadista Amalia Rodríguez popularizara como una de sus canciones más emblemáticas y también se interpretará “Ó Laurindinha", una canción popular portuguesa sobre las guerras que separan los amores. “Saias Raianas”“A saia da Carolina”“Ó rama ó que linda rama”, también incluyen el variado repertorio, así como la bella canción dedicada a la capital “Lisboa cheira bem”.

El significado literal de Fado es "hado, destino", lo mismo que "saudade" podría traducirse como "añoranza, melancolía o nostalgia". Pero estas traducciones no logran transmitir la fuerza, poesía y pasión que hay en esas dos palabras, porque constituyen toda una actitud y un modo de vida único: el portugués.

Las entradas gratuitas para este magno evento  se podrán retirar el  martes 11 y miércoles 12 en las taquillas del Aula Magna, de 9:00 a.m. a 12:00 m. y también dos horas antes del evento. Habrá seguridad en la UCV para estacionar los vehículos, así que no se puede faltar a este hermoso concierto, que coincide con el “Día del Padre”, para una celebración musical en familia, con sabor a folclor portugués.

jueves, 26 de abril de 2018

(((El Fonógrafo))) Yom & Baptiste-Florian Marle-Ouvrard : Prière. Buda Musique. 2017




Guillaume Humery (Yom) y Baptiste-Florian son dos músicos muy conocidos en su Francia natal. Han desafiado convencionalismos estéticos en un país en el cual, desde mediados del siglo XX, el academicismo se volvió campo de experimentación sonora. El primero, un clarinetista caracterizado por unir culturas con su instrumento. El segundo, un organista con buena fama de improvisador. Yom tiene tiempo uniendo la tradición klezmer con otros sonidos del oriente, medio y lejano. En esta ocasión se une a un reputado compositor y ejecutante de los teclados.

En un mundo en el cual géneros como el reggaeton y el trap se han difundido como el virus, hasta el punto de convertirse en una fórmula segura y predecible usada por artistas de otros géneros, parece no haber espacio para álbumes instrumentales hechos sólo para la escucha. Pero este tipo de trabajos, sobretodo cuando son arriesgados, son atemporales, y representan un oasis para quienes buscan escapar de estilos tan rutinarios.

Prière (Plegaria) es un disco que parece evocar (sin ser una repetición) los mejores momentos de la tradición sinfónica, con el valor añadido de la espontaneidad. Nunca pudimos oir a Bach interpretar sus fugas con un órgano, pero podemos estar agradecidos de poder oír al mismísimo Baptiste de tocar sus propias composiciones. En esta ocasión el organista no crea las piezas, se limita a un papel más "discreto", como acompañante de Yom, pero ¡Vaya acompañante!

Ambos artistas nos hacen viajar por distintos territorios emocionales. De la tranquilidad podemos pasar a la ansiedad sólo porque varían la intensidad de su interpretación. A veces nos preguntamos ¿Qué podrían hacer ambos si cambiaran esos teclados de iglesia por sintetizadores analógicos? Pero luego la interrogante cambia ¿Necesita esta gente sintetizadores analógicos,  digitales o de cualquier tipo? En el track 8 (Meditation 2) Yom emite una escala de notas de forma rápida y repetitiva, logrando emular el sonido (no sabemos si adrede) de un arpegiador electrónico.

Como toda sinfonía, es un pecado escuchar las piezas por separado. Es un trabajo para escuchar de principio a fin. Digno de ser oido con atención (si se interpreta en vivo) en algún auditorio. El climax de la pieza final obliga a la ovación de pie.